La vuelta al mundo en 30 proyectos tejidos, va a ser el punto de partida para contaros muchas historias, como la del jersey Ankor Wat de Loules, una viajera incansable, porque hay lugares que se visitan con una cámara de fotos y otros que se quedan para siempre entre las manos en forma de diseño tejido. El lugar en el que se ha inspirado Loules (@loulesknits) para Lana Land, es Camboya. Recorrer los templos de Angkor es adentrarse en un universo de formas, relieves y colores que parecen pedirnos que los transformemos en algo propio. Las galerías de Angkor Wat, las raíces que abrazan las ruinas de Ta Prohm o los rostros esculpidos del templo de Bayón son una fuente inagotable de inspiración de este diseño a crochet. Y si eres de las que no sale de casa sin sus agujas, descubrirás que hacer crochet mientras viajas es también una forma de observar el mundo: detenerse en los detalles, imaginar nuevas combinaciones y guardar recuerdos que algún día se convertirán en puntos de ganchillo.

En Angkor hay un color que llama especialmente la atención: el naranja azafrán de las túnicas de los monjes budistas, que contrasta con la piedra de los templos y el verde intenso de la vegetación tropical. Un color lleno de luz que puede convertirse en el protagonista de tu próximo proyecto de crochet. Imagina un bolero naranja, ligero y calado, inspirado en ese paisaje; una prenda que recuerde la geometría de los templos y la calidez de las tierras de Camboya. Porque a veces basta con elegir un ovillo del color adecuado para regresar, puntada a puntada, a un lugar que nos ha emocionado.

De los templos de Angkor a tus agujas de crochet

Una buena idea para quienes disfrutan tejiendo durante sus viajes es llevar un pequeño proyecto en la maleta: unas agujas, un ovillo de algodón y una libreta donde apuntar las ideas que surgen por el camino. Si estás aprendiendo cómo hacer crochet, puedes comenzar con un punto de crochet sencillo y crear pequeños grannys inspirados en los motivos geométricos de Angkor. Después, al unirlos, podrían convertirse en un bolso de crochet o en una prenda llena de recuerdos. Si también disfrutas tejiendo a dos agujas, el punto musgo puede evocar las superficies de piedra y el punto elástico, la repetición de las formas arquitectónicas. No necesitas llevar un tutorial de crochet paso a paso para encontrar inspiración: a veces, el mejor patrón empieza con una fotografía, un color o un dibujo improvisado en tu cuaderno.

Un pequeño consejo viajero: los templos de Angkor siguen siendo espacios sagrados, por lo que conviene visitarlos con los hombros y las rodillas cubiertos y reservar las agujas para un descanso fuera del recinto monumental. El clima cálido y húmedo de la región invita a elegir fibras ligeras, como el algodón, especialmente si sueñas con tejer una prenda para llevar durante tus viajes. Esta manera de descubrir el mundo, convirtiendo paisajes, culturas y experiencias en proyectos tejidos, es precisamente el espíritu de La vuelta al mundo en 30 proyectos tejidos, nuestro nuevo libro. Una invitación a viajar con las agujas, descubrir otras formas de entender el tejido y comprender que, en ocasiones, la mejor manera de regresar a un lugar es tejerlo.

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04/11/2026