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Espacios Creativos: Lalole

 

La vida cambia, pero uno no deja de ser quién es. Algo así le paso a Lorena Claros, más conocida por sus amigos como “Lalole”; una de esas personas creativas que no ha parado de hacer cosas, de volver a empezar y aprender nuevas técnicas.

Conoce un poco más de ella y su espacio en esta entrevista.

 

-¿Quién está detrás de “Lalole”?
 
Mi
nombre es Lorena Claros aunque desde que mi hermana menor comenzase a
llamarme lole he sido “rebautizada” así por la familia. Es un nombre con
el que me siento tan a gusto que lo he
hecho extensivo a mi círculo de amigos y a todo aquel que se sienta
próximo a mí. Más adelante decidí usar una versión del mismo “LaLoLe”
como marca para mis productos y también como título del blog que escribo
(www.laloleblog.blogspot.com).
Lo
elegí porque siento que define “mi esencia” (yo soy en gran medida lo
que hago, o pongo mucho de mi en lo que hago) y su sonoridad me parece
divertida.
Respecto
a lo que me dedico os contaré un poco mi trayectoria reciente ya que es
lo que ha hecho que esté donde estoy. Nunca he tenido miedo al cambio
así que cuando en 2010 decidí cerrar
la empresa en la que trabajaba diseñando y creando escenografías y
espacios efímeros junto a mi socia Cristina Lopera, vi la oportunidad
perfecta para volcarme en algo que siempre me había llamado
poderosamente la atención y que era la restauración de muebles.
Enseguida me di cuenta, que en restauración no existe el grado de
libertad creativa que yo necesitaba, porque a mi lo que de verdad me
gusta es poder ir probando nuevas técnicas y experimentar, y en
restauración hay que ser muy fiel a determinados procesos.
Así que decidí probar con la carpintería, y quedé encantada. Fue
entonces que empecé a trabajar en mis caballitos balancín, y en lugar de
restaurar piezas de mobiliario, las recuperaba pero dándoles mi toque;
con un color especial o una tela divertida.
En 2012
me quedé embarazada y tuve que dejar el taller de carpintería donde
estudiaba y trasladar por completo mi actividad a mi estudio en casa. La
maternidad me ha obligado a bajar el ritmo de mi actividad, pero soy
una persona muy inquieta y siempre estoy maquinando
nuevas cosas. Esta misma semana sacaré una nueva colección de
atrapasueños para mi tienda de bigcartel (www.lalole.bigcartel.com) y además estoy inmersa en la fase de diseño y proyectación junto
a mi amiga Diana (www.papa-moscas.com) para sacar una nueva marca de productos infantiles que estamos super ansiosas por dar a conocer.
-¿Dónde está localizado tu espacio de trabajo y qué haces allí?
Es un cuarto de mi propia casa. Es un espacio
polivalente; en el escribo el blog, pinto, almaceno todo mi arsenal de
materiales, recupero muebles, realizo
las manualidades o proyectos de bricolaje que a veces muestro en el
blog, coso y últimamente también practico (menos de lo que debería) el
curso de fotografía “Superstar” que estoy realizando con Jackie Rueda.
Como os imaginareis paso mucho tiempo en él. Y
aún estoy deseando pasar más tiempo cuando llegue en momento de poder
compartirlo con la pequeña Sira y que ella también disfrute del acto de
crear y de la satisfacción de lo hecho a mano.
-¿Qué es lo que más te gusta de tu estudio?
Me
encanta su luz. De hecho es la habitación más luminosa y amplia de toda
la casa, por eso la escogí (chica lista). Respecto a como está
montado/decorado, hoy día cambiaría algunas cosas.
Me encantaría que hubiera más mobiliario hecho o recuperado por mí,
aunque en general estoy contenta pese a haber tenido que improvisar
algunas soluciones a medida que surgían necesidades de almacenamiento
por ejemplo. De lo que si estoy orgullosa 100% es de
mantener un lugar para cada cosa, ¡porque de lo contrario trabajar aquí
sería un caos!
-¿Qué pieza es la que  más te ha costado restaurar, o la que tiene un valor especial para ti?
Ahora mismo no recuerdo ninguna pieza que me costase especialmente
recuperar. Quizá la que resultó más pesada, más por mi ansiedad por
terminar que por otra cosa,  fue el secreter que tengo en el estudio. Me
lo encontré mientras buscaba piezas por encargo
para un cliente, y cuando llegué a casa esa noche no podía dejar de
pensar en él. Me había enamorado, así que al día siguiente lo primero
que hice fue coger la furgoneta ¡y volver a la tienda a comprarlo! En
realidad todas las piezas que pasan por mis manos
las siento especiales por uno u otro motivo; son como hijos.
 

 

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